The city’s effort to stem police misconduct is falling short, leaving abusive officers to operate with near impunity.
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Illinois está buscando tomar medidas severas en contra de crímenes con armas de fuego enviando a más jóvenes de 15 y 16 años a la corte como adultos. Pero una investigación de Chicago Reporter plantea preguntas acerca de si los jóvenes en camino a la cárcel son los criminales habituales que los políticos tienen la intención de encerrar.

Atreyu Spears se movía ansiosamente mientras se sentaba en el bullpen, una esquina de la corte del Condado de Cook donde los detenidos esperan que el alguacil les lleve al banco del juez.
Los últimos 69 días habían pasado volando. Después de haberse salido de la práctica de basquetbol el 9 de abril, 2009, el muchacho de 17 años iba a casa de su amigo Michael. Los dos se habían forjado una amistad desde el tercer grado cuando Michael era el niño nuevo en la escuela. El era uno de casi una docena de niños quienes vivían entre cuadras de uno del otro en la calle de Chatham repleta de edificios de departamentos. Durante los años, el grupo creció inseparable.
“Pasábamos el tiempo juntos, pasábamos la noche en la casa del otro jugando videojuegos, andando en bicicleta, persiguiendo niñas,” dijo Spears. Nada parecía ser fuera de lo normal cuando Spears llegó al edificio viejo de ladrillo esa tarde fresca de primavera. Él subió las escaleras a la habitación de Michael para meter canastas en el Xbox. Otros cinco jóvenes ya estaban en el departamento del segundo piso jugando videojuegos y viendo la televisión. Poco después, Michael bajó con uno de los niños.
Al mismo tiempo, la policía estaba respondiendo a una llamada de disparos en el área. Unos patrulleros llegaron al edificio en la cuadra 8100 de la calle South Maryland y dijeron que vieron a dos hombres entrar corriendo con pistolas en sus manos.
Los oficiales se quedaron rezagados y uno miró por la ventana de atrás de la unidad de dos pisos. De acuerdo con la policía, el oficial vió a una pareja de jóvenes corriendo a esconder unas armas en una recamara que miraba hacia el jardín del frente. Miembros del equipo de armas del Área 2 se lanzaron por las puertas de enfrente y atrás simultáneamente.
“Me congelé,” dijo Spears, sentado sin moverse de la cama. Su hermano menor, Marlon, y otros dos jóvenes estaban viendo la televisión en la sala. Michael, quien había entrado otra vez, corrió a un departamento vacante en el tercer piso para esconderse. El otro joven escapó tambien.
Los oficiales empezaron a voltear colchones, tirando guardarropas y dragando por las tazas de baño, el refrigerador y la estufa. Entraron a la recámara del hermano de Michael, Jasper, y hurgaron debajo de la cama hasta encontrar una pistola, una .38 special, metida debajo del colchón. Jasper no estaba en casa. Tres otras pistolas fueron encontradas dispersas por el departamento.
Había cuatro jóvenes todavía en la casa. La policía les acusó a cada uno de ellos con posesión de armas.
Marlon, quien tenía 15 años, fue el más joven acusado. Él y los otros dos muchachos de 16 años fueron enviados a la corte juvenil. Michael, quien con una vista de pájaro observo los arrestos desde arriba, y el joven quien escapó, evitaron ser arrestado del todo. No así Spears. Con 17 años, él fue el único joven quien enfrentó un cargo de felonía como adulto por una arma que él dice nunca haber poseído.
Illinois es uno de solo 11 estados que automáticamente procesa a personas de 17 años como adultos cuando se trata de cargos de felonía. Bajo un laberinto de leyes relacionadas a las armas, algunas personas de entre 15 y 16 años también son automáticamente reportados a ser procesados en el sistema adulto cada año. Pero como parte del esfuerzo del estado a reducir los crímenes violentos de la calle, una propuesta para una nueva ley ha emergido de nuevo que automáticamente transferiría a más jóvenes de 15 y 16 años a la corte de adultos si son acusados con posesión de armas tan temprano como mayo si es aprobada en la Asamblea General de Illinois.
Es un paso en la dirección correcta, dicen unos políticos, para reducir la violencia con armas. Pero un revisión de Chicago Reporter de condenas de felonías también plantea preguntas acerca de si los jóvenes ya entrando al sistema como adultos son los criminales experimentados quienes las leyes tienen la intención de sacar de las calles. El análisis de Reporter muestra que muchos jóvenes acusados en casos de armas nunca se identificaron haber tenido un arma. Y en muchos casos, nunca se recupera ningún arma.
Reporter analizó 1,376 casos de jóvenes quienes enfrentaron acusaciones de armas en las cortes como adultos entre 2006 y 2010. La mayoría de los demandados son Afro Americanos de vecindarios de Chicago con algunos de los índices más altos de desempleo crónico en la nación. Reporter escogió los archivos de corte para 90 casos al azar—que representa el 57 por ciento de todas las convicciones en 2009—y encontró:
Uno en cuatro jóvenes nunca fue identificado claramente como haber tenido un arma.
Un arma fue recuperada en solo el 46 por ciento de todos los casos.
Uno de los casos de armas resultó en una muerte. En total, 11 víctimas habían sido disparadas y una combinación de $1,891 en efectivo y otros artículos fueron robados.
De los casos de armas traídos contra jóvenes en las cortes de felonía para adultos durante los últimos cinco años, un número abrumador—el 87 por ciento—de los que acordaron, se declararon culpable a los crimines de los cuales habían sido acusados. En total, fueron condenados a más de 4,606 años entre rejas, de los cuales la mayoría probablemente serán servidos en prisiones para adultos. De los demandados, el 80 por ciento eran negros y casi la mitad vivía en nueve códigos postales contiguos que abarcan comunidades predominantemente negras en el lado sur de la ciudad, incluyendo a Chatham, Englewood, Roseland y Washington Heights.
Algunos abogados, legisladores y defensores de justicia juvenil cuestionan sí estos jóvenes están siendo sobrecargados por sus crimines y yendo innecesariamente al sistema penal para adultos bajo leyes estatales aun más severas. La decisión reciente del gobernador de repelar la pena de muerte por convicciones posiblemente erróneas solo ha amplificado las preocupaciones de que el sistema judicial del estado esta estropeado. Aún así, mientras una mayor parte de los estados en toda la nación han visto a sus poblaciones en las prisiones disminuir, Illinois agregó otros 3,000 presos a sus instalaciones este año, trayendo la población estatal en las prisiones a casi 49,000 a partir de marzo. El análisis de Reporter encontró que el número de jóvenes de 15, 16 y 17 años procesados en el sistema como adultos del Condado de Cook con acusaciones de armas ha aumentado a un ritmo constante desde 2006, con un promedio de 24 por ciento cada año, a excepción de 2009.
“Para muchos de estos niños, están entrando al sistema más y más temprano,” dijo Rita Fry, una antigua fiscal de Chicago quien estuvó supervisando la oficina de los defensores públicos y ahora sirve en la Junta de Policía de Chicago. “Si siguen entrando al sistema, lo más probable es que van a encontrar a un caso que les va a mantener allí.”
Pero rachas de crimen callejero durante años recientes tienen a legisladores y políticos tomando una posición dura acerca del crimen con armas—particularmente a personas como el Alcalde saliente Richard M. Daley, Procuradora del Estado del Condado de Cook Anita Álvarez, Representante Estatal Michael Zalewski y oficiales en el Departamento de Policía de Chicago.
“Chicago tiene un problema de violencia de armas y policías y niños se están muriendo,” dijó Zalewski, un anterior acusador del Condado de Cook cuyo distrito abarca el lado suroeste de Chicago y los suburbios vecinos. Zalewski es el patrocinador principal de HB2067, la legislación que, sí es aprobada esta primavera, automáticamente transferirá a jóvenes de entre 15 y 16 años acusados de posesión de armas entre 1,000 pies de una escuela o parque a las cortes para adultos. Proponentes de la medida dicen que sin leyes adicionales que sean duras sobre los crímenes, la policía de Chicago no va a poder controlar la violencia callejera. “No niego de que es severa, pero también es disuasiva,” agregó.
Cuando Spears junta sus dos antebrazos, tiene un tatuaje pintado con un negro oscuro que se lee “82nd” y “Maryland.” A los 19, atribuye los tatuajes a un error de juventud.
Ha pasado la mayoría de su vida viviendo entre el hogar de su mamá en las calles 82 y Maryland y el departamento de su hermana mayor a unas cuadras en la calle South Eberhart. La familia ha crecido desde que Spears tuvo a su hijo. Él y el niño de pelo rizado de 8 meses, “Trey-Trey,” su novia de 24 años y su hija de 1 año se mueven entre los dos departamentos.
El punto medio entre los dos hogares es la intersección de las calles 79 y Cottage Grove, conocida como una cuadra peligrosa aun por los estándares más duros. El año pasado, Chicago Sun-Times describió al vecindario como el epicentro del crimen violento en Chicago. Los jefes de la policía estuvieron de acuerdo. Lo llamaron lo “peor” de Chicago e hicieron planes para erradicar la violencia en las calles tan peligrosas pero animadas, llenas de tiendas de licores y restaurantes de comida rápida que abraza la orilla oeste de Chatham. La policía prometió tomar medidas duras contra los crímenes precisos que han llevado el número más creciente de menores al sistema para adultos: posesión de armas, robos armados, robos de autos y agresión agravada.
Pocos han trabajado con tantos de los infractores como Karlin Guest, un tipo conocido afectuosamente como “Coach Karl.” El es un franco entrenador de basquetbol y guardia de seguridad en Vivian Summers, una escuela alternativa en Roseland que acepta a jóvenes atribulados rechazados por las escuelas del vecindario. La escuela saca la mayoría de sus estudiantes del lado sur, un área con una distinción preocupante: Tiene la mayoría de los menores de edad condenados con felonías de armas, de acuerdo con el análisis de Reporter.
Guest y Spears se conocieron por primera vez en 2008—aproximadamente un año antes del arresto por felonía de Spears. El joven larguirucho tenía una colección creciente de trofeos del deporte aún antes de que hiciera una prueba para el equipo de basquetbol de Vivian Summers. Fue seleccionado para el equipo con facilidad y jugó la posición de base principal. Mantuvo la posición con mantener sus notas y evitar problemas con sus maestros.
“Tienes muchos niños que vienen a nuestra escuelas que no son bravucones. Solamente se encuentran atrapados en el lugar inapropiado en el momento inapropiado,” dijo Jets. Spears puede o no puede haber sido uno de ellos. Pero Guest dice que encuentros con la policía no siempre son la manera más precisa para decidir. “Es normal de que la policía esté agarrando a [jóvenes] todo el tiempo,” dijo él. “Pero con todo el crimen en las calles, ¿cómo los puedes culpar?”
Spears ya estaba en el radar de los policías del barrio. Fue acusado en cuatro casos de delitos menores en menos de tres meses antes de ser arrestado por el arma. En un caso, le acusaron de robar dulces de una tienda de la esquina. Semanas después, fue arrestado por merodear con una pandilla. Después de eso, asalto simple. Y finalmente, desorden público. Spears se declaró culpable en el último caso y fue condenado a seis meses de supervisión por la corte. Los otros tres casos fueron desechados.
En cada caso, Spears dice que estaba jugando con unos amigos. “Mi mamá pedía que entrara,” dice hoy, haciendo malabarismos con tres bebés en una mesa de cocina con poca iluminación en el departamento de su hermana mayor. “Yo no le prestaba atención en ese momento,” dice con una exhalación superficial, “No tenía ninguna preocupación.”
Eso fue antes de que le acusaran en un caso de armas. Su familia no podía juntar los $10,000 para pagar la fianza y sacarle de la cárcel. Y a Spears ni a su madre le gustaba la idea de que el joven de 5 pies, 8 pulgadas quien pesaba aproximadamente 130 lb. estuviera esperando su juicio en una celda que compartía con un hombre de 43 años.
La mama de Spears, Demetrius Coleman, le pidió que se declarara culpable. A los 53 años, ella había visto suficiente para saber que el caso de su hijo era débil. Dos meses atras, Marlon concluyó su acusación de armas. El caso se deshizo debido a testimonios contradictorios de la policía en la corte. Coleman le dijó a Atreyu que tomara cualquier acuerdo que le sacaría de la cárcel lo más rápido posible. “Toma demasiado tiempo pelear un caso,” dijo Coleman, quien levanta su voz en agitación cuando piensa en su consejo. “Tenía 17 años. No estaba acostumbrado a pelear por su vida. Es una locura. Es solo un niño.”
Si Spears cuestionaba el caso, la fase de exhibición solamente hubiera retrasado su próxima audiencia en la corte por otros 45 días, dijó ella. Y el caso probablemente se extendería por meses después.
Coleman le visitaba durante su tiempo en la cárcel pero fue excluida de sus reuniones previas al juicio con su abogado—mientras jóvenes de 17 años son menores para la mayoría de las leyes, de acuerdo con su crimen, él era un adulto. Bajo la jurisdicción de adultos, los menores son responsables por sellar sus propios destinos, aun cuando se trata de renunciar a sus derechos Miranda y hacer declaraciones durante interrogaciones.
Mientras Spears se preparaba para tomar la decisión más importante de su vida, repetía la última conversación que tuvo con su madre en su mente.
Spears contuvo su aliento y se declaró culpable.
Illinois tiene algunas de las leyes más estrictas de responsabilidad en la nación, y los demandados muchas veces son culpables solamente por haber sido conectados con un crimen.
Elizabeth Clarke, directora de Illinois’ Juvenile Justice Initiatives, cuestiona si demasiados jóvenes están enfrentando cargos que no coinciden con sus crímenes, particularmente cuando se quedan enredados en las cortes para adultos. “Somos uno de los únicos estados con transferencias sin ningún tipo de válvula de seguridad, alguna protección contra los sobrecargos,” dijo Clarke.
La revisión de Reporter de los récords de la corte del Condado de Cook encontró que aún después de que un joven había sido acusado, cargos adicionales rutinamente fueron agregados cuando el joven subía a la corte para adultos. Eso pasó en un 67 por ciento de los casos de armas, encontró el análisis.
“Los procuradores del estado siempre dicen que no sobrecargan,” dijo Fry. “Pero sí lo hacen…así que hay un poco de espacio para negociar.”
Ya que están en las cortes para adultos, las probabilidades son que van a declararse culpable a por lo menos un cargo de felonía, encontró Reporter. Con casi nueve de cada 10 jóvenes declarándose culpables de crímenes con armas durante los últimos cinco años, nunca trajeron testigos al estrado. No hubo declaraciones de la policía. Los jóvenes firmaron acuerdos lidiados por abogados.
“A veces piensas, ‘Dios, ojalá que fueran a un juicio,’” agregó Fry. Si los demandados fueron garantizados un tribunal dentro de 150 días, ella predice que las cortes del Condado de Cook veerían muchos más casos cuestionados. “Pero el niño que ha pasado meses encerrado está pensando, ‘OK, me declaro culpable y puedo regresar a mi hogar.’”
Estados por toda la nación están reconsiderando pólizas que automáticamente transfieren a menores a las cortes para adultos, en gran parte debido a nuevas investigaciones científicas del desarrollo del cerebro adolecente que sugieren de que pueden ser menos probables de reincidir si fueran castigados en un sistema juvenil con mejores recursos. Un destacamiento especial gubernamental en Illinois está considerando esa investigación mientras decide recomendar a regresar personas de 17 años al sistema de justicia juvenil del estado.
Los legisladores, sin embargo, se mantienen divididos. La propuesta de Zalewski tiene el potencial de mandar el número más grande de jóvenes a las cortes para adultos desde que los legisladores de Illinois mataron una ley en 2005 que automáticamente transfería a jóvenes de 15 y 16 años al sistema para adultos por vender drogas dentro de 1,000 pies de una escuela o vivienda pública.
La oficina de Daley ha estado moviendo la legislación propuesta de Zalewski hacia delante. La Oficina del Procurador del Estado del Condado de Cook y el Departamento de Policía de Chicago también han manifestado su apoyo enla propuesta. En marzo, la medida pasó el Comité de House Judiciary II-Ley Criminal, lo cual está compuesto en gran parte de legisladores quienes son anteriores acusadores. Entre los siete miembros del comité, la Representante Estatal Connie Howard de Chicago fue la única legisladora quien se opuso a la propuesta. La Representante Estatal Esther Golar, quien mantiene un segundo trabajo público por medio del programa de policía comunitaria de Chicago, salió del salón durante la votación.
No está claro qué tantos de los 268 jóvenes del Condado de Cook quienes fueron acusados de posesión de armas en 2009 fueron arrestados dentro de 1,000 pies de una escuela o parque porque los récords juveniles de la corte están sellados. Pero basado en el análisis de Reporter de las condenas de 2009, casi la mitad—o 13 de 27—de los jóvenes de 17 años quienes tenían casos abiertos de posesión de armas cayeron dentro del alcance de 1,000 pies.
El aumento de penalidades ha hecho más fácil mantener a los ofensores jóvenes fuera de las calles. Pero la Senadora Estatal Annazette Collins, quien fue investida a su posición en el Senado a mediados de marzo y quien sirvió en el Comité House Judiciary II el año pasado, dijó que jalando a más hombres jóvenes inecesariamente a las cortes para adultos solo deestabilizaría más a su distrito, que incluye una sección peligrosa del lado oeste de Chicago que ya es hogar de muchos de los índices más altos de ex ofensores en Illinois.
“Sí, tenemos un problema de violencia de armas,” dijo Collins. “Pero si obtienes un récord criminal [adulto] a los 15 años, no tienes el derecho a un trabajo, ayuda financiera para la universidad, a rentar un departamento,” dice ella. “Hay tantas consecuencias para el resto de tu vida.”
Después de quedarse en la cárcel por 69 días, el 16 de junio, 2009, Spears fue condenado a probación por posesión ilegal de un arma. Todavía no ha probado lo que el subsiguiente récord de felonía significará para su futuro. Su mamá y hermana están manteniendo habitaciones para él, así que todavía no ha tenido la necesidad de “probar”con rentar un departmento. Pero la paciencia de su mamá se está gastando. “Le tengo que sacar a la fuerza,” dijo Coleman. “Y él va a hacer una de dos cosas: hundirse o nadar.”
Spears habla no muy entusiasta acerca de inscribirse en clases de negocios en Kennedy King College. Su primera opción de carrera todavía es ser un jugador profesional de basquetbol. Pero su plan de seguridad es abrir una barbería. Para eso, él supone que necesitará un poco de educación. Tratando de determinar cómo pagar las clases puede ser su primer obstáculo.
Mientras, Spears ha tenido mucho tiempo libre y continúa chocando con la policía local. Desde su salida de la cárcel, le han arrestado por dos delitos menores. El caso más reciente fue abierto esta primavera. Su mamá sacó $400 de su reembolso de impuestos y se los dio a Spears porque no tenía suficiente dinero el año pasado para darle un regalo para su cumpleaños o Navidad. La primera cosa que compró fue un oso de peluche, un globo y una tarjeta para su mamá. Dejó los regalos en su puerta principal y más tarde ese mismo día fue cuestionado por la policía. No creían el cuento de que su mamá le había dado los $300 que tenía en su bolsillo; fue cargado con solicitación de negocio clandestino.
A pesar de los cargos, Spears está programado a concluir con su supervisión el 3 de mayo. “Mantén tu nariz limpia,” le advertió un juez durante una audiencia reciente de probación. “Estás en el último tramo.”
Esta historia fue posible, en parte, por una beca de John Jay College Center on Media, Crime and Justice (CMCJ). Las declaraciones hechas y opiniones expresadas son solamente la responsabilidad de The Chicago Reporter.
Contribuyendo: Philip Jacobsen, Samantha Winslow, Allison Griner y Louis McGill.
The city’s effort to stem police misconduct is falling short, leaving abusive officers to operate with near impunity.