Abusando la placa policial

Glenn Evans observaba desde el costado de su casa en West Pullman mientras a un hombre alto de proporción robusta que se acercaba lentamente por el camino. “Vete de mi propiedad”, él gritó. Pero eso no impidió que el hombre caminara lentamente y con paso firme hasta que pegó el papel de color naranja brillante—un aviso de desconexión del agua—en un tubo de desagüe de la casa de ladrillo de un solo piso de Evans. Evans, teniente del Departamento de Policía de Chicago, llamó a sus compañeros. “Hay un tipo aquí que afirma ser del departamento de agua”, él dijo, según documentos judiciales.

Rogue section

On May 17, 2005, officers from the Special Operations Section burst into Roberto Ontivero-Artal’s Southwest Side home. After an illegal search, they seized drugs and $30,000 in cash. They turned in the drugs and only $463 as evidence—the rest they split among themselves. Keith Herrera, a former member of the elite police task force, pleaded guilty to Ontivero-Artal’s charge and other similar allegations, stealing $40,000 from arrestees in 2005 alone. Other former members have also admitted to breaking into suspects’ homes and using coercion and false police reports to cover it up.